Política de descargas

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Este documento explica cómo se entrega lo que compras. Forma parte de las condiciones generales de contratación.

Está escrito con detalle a propósito. Las reglas de una descarga —cuántas veces, hasta cuándo, qué versión— son justo las que generan una reclamación cuando se descubren tarde.

1. Cómo se accede

Tu acceso no depende de un enlace ni de un correo: depende de tu derecho de acceso, que queda asociado a tu dirección de correo electrónico en el momento de la compra.

Hay dos caminos, y los dos llevan al mismo sitio:

No hay contraseñas en ningún momento. No podemos filtrar lo que no guardamos.

2. Acceso permanente

La compra de una obra da acceso permanente. No caduca, no hay suscripción y no hay que renovar nada para seguir descargando lo que ya compraste.

Lo que sí tiene fecha es el derecho a versiones nuevas (punto 5).

3. Número de descargas

Puedes descargar cada obra varias veces: cambias de ordenador, pierdes el archivo, lo quieres en otro dispositivo. Eso es uso normal y está previsto.

Existe un límite por compra, que se te muestra siempre en tu biblioteca junto al botón («te quedan N de M»). Está para frenar la automatización, no para estorbarte.

Si agotas el límite por un motivo razonable, escríbenos y lo ampliamos. No es una concesión excepcional: es lo que va a pasar cuando alguien cambie de portátil.

Una descarga que no llega a completarse por un fallo nuestro no cuenta: se te devuelve automáticamente.

4. Los enlaces caducan, tu acceso no

Cada vez que pulsas «descargar» se genera un enlace firmado y de vida muy corta, del orden de un minuto.

Por qué tan corto:

La caducidad del enlace no es la caducidad de tu acceso. El enlace dura un minuto; tu derecho, para siempre.

El enlace que llega por correo dura más —días, no minutos— y tiene un número limitado de usos, porque tiene que sobrevivir al tiempo que tardes en leer el correo. Abrirlo no gasta un uso: solo lo gasta pulsar el botón. Esto importa porque muchos antivirus de correo abren los enlaces por su cuenta antes de que los veas.

5. Versiones y actualizaciones

Cada obra tiene versiones numeradas. Cuando publicamos una nueva:

No pierdes nada al terminarse el periodo: dejas de recibir versiones futuras, no la que tienes. Tu biblioteca te dice qué versión te corresponde y, si no es la última, te explica por qué.

La duración del periodo depende del tipo de obra y se indica en su ficha antes de comprar.

6. La marca de agua

Cada archivo que descargas se personaliza para ti antes de entregártelo. Lleva:

Va tu correo completo y no un código ilegible a propósito. Un identificador que no reconoces no disuade a nadie; verte a ti mismo en el pie de página, sí.

Lo que esto no es:

El tratamiento de esos datos se detalla en la política de privacidad.

7. Compartir enlaces

Registramos cada entrega para poder detectar un uso claramente automatizado o una redistribución masiva.

No cortamos el acceso automáticamente. Que alguien descargue desde redes distintas significa casi siempre que viaja, que usa el móvil y el portátil o que su operador le rota la dirección. Cortarle el acceso a quien ha pagado por eso sería un error mucho más caro que tolerar algún abuso. Si algo llamara la atención, lo revisa una persona y te escribimos antes de tocar nada.

8. Si algo falla

Si no puedes descargar, escríbenos indicando la referencia del pedido. Podemos comprobar qué ocurrió, ampliar el límite, emitir un enlace nuevo o, si el problema es nuestro y no tiene arreglo, devolverte el importe.

9. Retirada del acceso

El acceso se retira únicamente cuando:

El reembolso puede originarlo cualquiera de los dos lados: nosotros, o Stripe como comerciante registrado del cobro, que puede concederlo dentro de los 60 días siguientes a la compra. En ambos casos el efecto sobre tu acceso es el mismo.

Al retirarse, se destruye también la copia personalizada con tus datos que tuviéramos guardada. Si una disputa se resuelve a tu favor, el acceso vuelve.

Lo que ya has descargado es tuyo y no se desactiva a distancia: no podríamos aunque quisiéramos, y eso es deliberado.