
Publicación 23 · Colección Crisis
La fiebre del ferrocarril
La Railway Mania británica de la década de 1840: euforia, pánico y una red que se quedó
Entre 1844 y 1847 el Parlamento británico autorizó más de 9.000 millas de ferrocarril financiadas con acciones a plazos; las cotizaciones se duplicaron y después perdieron dos tercios, mientras la crisis de 1847 obligaba a suspender la Ley Bancaria. Esta publicación reconstruye el episodio con datos de la época y presenta el debate entre Odlyzko, Campbell y Turner, Quinn y Turner y los economistas del Banco de Inglaterra.
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Ficha técnica
- Formato
- Guía · PDF
- Páginas
- 59
- Lectura
- 80 min
- Edición
- Octubre de 2026
- Versión
- 1.0
- Estado
- Próximamente
Nivel. Divulgativo · intermedio
Requisitos. Ninguno
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Al terminar sabrás
- Por qué el éxito del Liverpool-Manchester (1830) y de la manía de 1836 preparó la gran fiebre de la década de 1840
- Cómo se aprobaba una línea en el Parlamento británico y por qué cada proyecto necesitaba una ley propia
- Qué eran las acciones con desembolsos parciales («calls») y por qué funcionaban como un apalancamiento
- Qué papel tuvieron la prensa, el dinero barato y George Hudson, el «rey del ferrocarril»
- Cómo se relacionan la subida de tipos del Banco de Inglaterra, la crisis de 1847 y la caída de las acciones ferroviarias
- Qué dejó el episodio: pérdidas, quiebras, reformas contables y miles de kilómetros de vía
- En qué discrepan Odlyzko, Campbell y Turner, Quinn y Turner y los economistas del Banco de Inglaterra
Qué no cubre
- La historia técnica de las locomotoras, los ingenieros o el ancho de vía
- Las manías ferroviarias británicas de 1825 y de la década de 1860 más allá de una mención
- Una historia completa del ferrocarril en Estados Unidos o en España
- Comparaciones con activos actuales ni orientación alguna sobre inversión
Índice
- 01Resumen ejecutivo
- 02Qué fue la fiebre del ferrocarril
- 03Antes de la fiebre: de Liverpool a la manía de 1836
- 04Cómo nacía un ferrocarril: el Parlamento
- 05Acciones a plazos: depósitos, «scrip» y desembolsos
- 06El auge, 1843-1845: dinero barato, cosechas y dividendos
- 07Prensa, promotores y el otoño de 1845
- 08George Hudson, el «rey del ferrocarril»
- 09De la euforia al goteo, 1846-1847
- 10El pánico de 1847 y el Banco de Inglaterra
- 11Consecuencias: pérdidas, quiebras y una red
- 12¿Fue una burbuja? ¿Fue útil?
- 13Otras fiebres ferroviarias: Estados Unidos y España
- 14Qué enseña sin exagerar
- 15Cronología
- 16Preguntas frecuentes
- 17Glosario
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Preguntas frecuentes
¿Qué fue exactamente la railway mania?
Una oleada de promoción de compañías y de inversión en ferrocarriles en el Reino Unido, con su fase más intensa entre 1844 y 1847. El Parlamento autorizó más de 9.000 millas en cuatro años y las acciones ferroviarias se duplicaron antes de caer dos tercios (capítulos 2, 4 y 11).
¿Cuánto cayeron las acciones?
El índice diario de Campbell y Turner bajó un 66,7 % entre el 9 de agosto de 1845 y el 16 de abril de 1850. En 1850 el mercado valoraba las acciones ferroviarias en algo más de la mitad de lo desembolsado (capítulo 11).
¿Fue una burbuja?
Hubo una subida y una caída extraordinarias, propias del ferrocarril. Si los precios fueron irracionales se discute: Odlyzko sostiene que sí; Campbell y Turner ven un patrón de burbuja, pero no inversores mayoritariamente ingenuos (capítulo 12).
¿Perdieron sus ahorros los pequeños inversores?
Algunos, sí. Pero, según los registros de suscriptores, la mayor parte del capital la aportaron caballeros, comerciantes y fabricantes; clérigos y mujeres, alrededor del 1,2 % (capítulo 6).
¿Por qué se pagaban las acciones a plazos?
Porque las obras duraban años y las compañías pedían el dinero a medida que lo necesitaban. Ese sistema permitía comprar mucha exposición con poco dinero y obligaba a pagar desembolsos cuando los precios ya bajaban (capítulo 5).
¿Quién era George Hudson?
Según Odlyzko, el empresario ferroviario más poderoso de la década; presidente de cuatro grandes compañías en 1847 y diputado por Sunderland. Cayó en 1849, acusado por sus accionistas de abusos contables (capítulo 8).
¿Causó el ferrocarril la crisis de 1847?
Fue un factor, no el único. Pesaron también las malas cosechas, la salida de oro, la caída del precio del grano en otoño y las reglas de la Ley Bancaria de 1844. El Gobierno de la época lo veía como una causa entre varias (capítulo 10).
¿Qué hizo el Banco de Inglaterra en octubre de 1847?
El Gobierno le autorizó a superar el límite legal de emisión de billetes y el tipo oficial subió al 8 %. El pánico remitió sin que el Banco llegara a superar el límite (capítulo 10).
¿Se construyeron todas las líneas aprobadas?
No. Odlyzko estima que, de casi 12.000 millas aprobadas entre 1844 y 1848, alrededor del 60 % estaban construidas en 1852 (capítulo 11).
¿Mereció la pena para el país?
La red construida fue duradera y útil. Quinn y Turner sostienen que fue una forma demasiado derrochadora de construirla; Odlyzko, que la intuición sobre la tecnología era correcta y el calendario no (capítulos 11 y 12).
¿Hubo fiebres parecidas en otros países?
Sí. En Estados Unidos, la sobreinversión ferroviaria desembocó en el pánico de 1873; en España, el auge que siguió a la ley de 1855 terminó en la crisis de 1866 (capítulo 13).
¿Sirve para entender los mercados actuales?
Sirve para formular preguntas sobre calendario, apalancamiento y expectativas. No permite predecir qué ocurrirá en ningún mercado concreto (capítulo 14).
Materia histórica. Fuentes consultadas el 5 de octubre de 2026. La bibliografía académica citada llega hasta 2021; las series del Banco de Inglaterra y de la Reserva Federal de San Luis se consultaron en su versión en línea de esa fecha.
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